Celular reaconidiconado: Pague hasta 40% menos.

“Por cada celular nuevo que se produce, se emiten en promedio 80 kilos de CO2. Un celular reacondicionado, en cambio, sólo emite un 10 por ciento de esa cifra”, cuenta Cristobal Valdés, ingeniero comercial y gerente comercial de RePhone, empresa chilena dedicada al reacondicionamiento de celulares viejos o en desuso. 


Este emprendimiento, surgido en 2012, y del que también es socio Felipe Broitman, promueve la reutilización de celulares de alta calidad, arreglándolos y poniéndolos a disposición en el mercado formal. “Estos equipos pueden ser hasta 40 por ciento más económicos que uno nuevo” afirma Valdés y añade “Principalmente compramos teléfonos a operadores móviles y a compañías de seguros internacionales, y los ubicamos en grandes tiendas de retail donde se venden como aparatos reacondicionados. junto con ellos tenemos nuestra plataforma Vendomitelefono.com, hoy en rediseño, cuyo fin es comprar directo los equipos a clientes finales”. Hoy RePhone vende del orden de 1.500 celulares al mes. 


El novedoso modelo de negocio tuvo que enfrentarse a ciertas dudas del mercado. “Inicialmente, la mayor dificultad venía desde el retail, porque en toda la región la industria de los productos reacondicionados no había tenido buenas experiencias, a diferencia de lo que ocurría en Estados Unidos y Europa, donde este nicho está en permanente expansión. Por su parte, el consumidor también era reticente. Pero luego de escuchar sus aprensiones, fuimos incorporando algunos cambios que, junto con la evolución de la consciencia en el consumo, hacen que hoy el consumidores confíe más y prefiera comprar un producto reacondicionado”, comenta Valdés


¿Que requisitos debe cumplir un celular viejo para ser reacondicionado?


Compramos en su mayoría celulares seleccionados alrededor del mundo, los que se revisan de forma profesional con hasta 80 puntos de inspección. Es un proceso similar al escaneo de un auto. Para partir, se borra cualquier data existente, se actualiza el software y se emite un reporte por cada equipo, que nos indica si hay fallas de hardware, estatus de batería y otros. Luego, en general cambiamos la pantalla glass y la batería, que debe cumplir con un mínimo de 80 por ciento de estado de salud. Nuestra propuesta es entregar un smartphone que no falle, con más garantía de lo habitual (13 meses) y con piezas de calidad en un formato y presentación similar a uno nuevo.

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